domingo, 19 de octubre de 2014

Contaminación

La contaminación puede tener tanto un origen antropogénico como natural, se
define comúnmente a la  contaminación  como  la  introducción  en  el  agua,
suelo, biota o atmósfera,  de  una  sustancia  o  forma  de  energía  que  tenga
potencial para provocar daños o simplemente cambiar de alguna manera las
condiciones iniciales.
Ampliando un poco esta definición, vamos a agregar que también es posible
contaminar el ambiente con agentes biológicos, y, como vamos a desarrollar al
final de este capítulo, podemos asumir que las invasiones biológicas también
son una forma de contaminación.
Muchos autores integran a la definición de contaminación el concepto de salud,
e indican que la contaminación abarca cualquier agente que pueda ser nocivo
para la salud, la seguridad o para el bienestar de la población, o que pueda
ser perjudicial para la vida vegetal o animal, o que impida el uso normal de las
propiedades y lugares de recreación.
En  este  capítulo  veremos   las   distintas   fuentes   de   contaminación,   sus
receptores y las posibles alteraciones que pueden producirse en el ambiente,
considerando, como siempre, sus dimensiones biofísicas y sociales, además de
las interacciones entre estos subsistemas.
Todos estamos expuestos, a través del aire,
el  agua  y  los  alimentos,  a  minerales   y
elementos     traza.      Esta      interacción
permanente con el ambiente puede resultar
inocua, beneficiosa – a través del aporte de
nutrientes y micronutrientes esenciales – o
perjudicial,     llevándonos     a      padecer
enfermedades   o,   incluso,   tener  efectos
letales.
Contaminación natural
Los             elementos
traza son compuestos
químicos necesarios,
normalmente           en
cantidades             muy
reducidas,     para    el 
crecimiento, desarrollo
y fisiología de plantas
y animales.
La Geología médica
Una disciplina muy reciente, la geología médica, se ha desarrollando para analizar y evaluar el efecto de los materiales geológicos y su relación con los procesos naturales y la salud ambiental, con especial énfasis en la salud de los seres humanos.
La geología médica estudia la exposición a los elementos traza y minerales y sus efectos sobre la salud, intentando descubrir las posibles vías de ingreso a nuestro cuerpo.
¿Cómo ingresan los contaminantes a nuestro organismo? ¿Cuáles son estas posibles vías de exposición?
De acuerdo a los estudios actuales, estas vías podrían sintetizarse sen:
• Inhalación: generalmente asociada a polvos ambientales.
• Ingestión: tanto a través del agua como de los alimentos.
• Exposición  directa  a  minerales  radioactivos  o sustancias tóxicas que ingresen por la piel o las mucosas.
Y aunque ésta sea una disciplina nueva, los episodios de contaminación y muerte por elementos naturales aparecen muy temprano en la historia de la humanidad. Ciertos hallazgos arqueológicos, como restos de cabello humano de 7000 años de antigüedad hallados en Alaska, demuestran que ese individuo estuvo  expuesto  a  altas  concentraciones  de  mercurio,   cadmio   y   selenio.  Ya  desde  la  época  de Hipócrates y Aristóteles se reconoció la influencia de ciertos minerales en la salud humana, como, por ejemplo, el envenenamiento por plomo en obreros mineros.
Caso 1: El exceso de  flúor
¿Qué    sucede   cuando    el   agua contiene      naturalmente     flúor?
La    exposición   crónica   a   niveles excesivos de flúor, generalmente por ingestión a través del agua de bebida, causa desde problemas dentales hasta graves deformaciones en los huesos . En éste último caso,
el flúor se acumula en los huesos de manera progresiva, durante muchos años, causando deformaciones y dolor.
En general, la toxicidad de este elemento se presenta por encima de los 1,5 mg/L. El problema es cuando el flúor tiene un origen natural, generalmente asociado a ciertas rocas y a depósitos marinos. Esta situación, reportada en distintos sitios de Africa, Asia y América ha producido problemas de diferente magnitud en la salud poblacional.
Un caso muy particular se produjo en la población de Guizhou, en China, donde más de “10 millones de personas en esta localidad y áreas circundantes padecen varias formas de fluorosis”. En este caso, la    enfermedad    se   produce   por   la alimentación     con     comidas     secas, utilizando    como   fuente   de   secado estufas de carbón. Se descubrió que la adsorción del flúor se producía a través del consumo de maíz, secado con carbón que contenía una alta concentración de flúor (mayor de 200 partes por millón).
Si  bien  el  flúor  es  un  elemento  muy  importante para nuestro organismo, sabemos que es necesario en concentraciones traza. Por tal motivo, durante mucho tiempo se agregaba, tal vez sin muchas precauciones, una parte por millón de flúor al agua doméstica para mejorar la salud dental de los niños al reducir las caries.
Caso 2: El arsénico
El  arsénico  y  sus  derivados  metilados  son  contaminantes del aire, agua y alimentos.   El   arsénico   y  sus  productos  son  conocidos  por  su  carácter carcinogénico,   aunque   son   utilizados    también    en    tratamientos    de quimioterapia.
En  muchas  especies,  el  arsénico  inorgánico  es  metilado  a  nivel celular a compuestos arsenicales orgánicos, como el MMA (monometil arsénico), DMA (dimetil   arsénico)  y  TMA  (trimetil  arsénico).  Aunque  se  suponía  a  estos mecanismos celulares de metilación  como  formas  de  detoxificación,  se  ha
demostrado que el arsénico orgánico en cualquiera de estas tres formas, altera procesos    fisiológicos    naturales,    produce   superóxidos   (ROS)   y   altera mecanismos de reparación del ADN.
Existen  estudios  que  sugieren   que   el arsénico produce hipometilación del ADN, desregulando procesos de expresión genética y disparando la transcripción y traducción    de    genes    vinculados    a procesos   carcinogénicos  o  a  la  muerte celular o apoptosis. También se ha vinculado al arsénico con disfunciones mitocondriales y, a través de esto, a  la aceleración   de   procesos apoptóticos mediados por mitocondrias.
La intoxicación aguda con productos de arsénico es letal para los seres vivos. Esta  intoxicación  se  produce  por  distintas  vías,  ya  que el arsénico puede ingresar  al  organismo  a  través  del  agua,  alimentos o por inhalación. Pero también preocupa, tanto en la salud humana como en la biota, la intoxicación crónica, es decir, la exposición a bajas dosis de compuestos que contienen
arsénico, en períodos prolongados, a veces durante décadas. 
Los efectos tóxicos de la contaminación crónica con arsénico inorgánico han sido descriptos en muchos países del mundo, incluido el nuestro. Ya desde principios del 1900 se han descrito en la provincia de Córdoba, los síntomas de la contaminación con arsénico
1. La enfermedad que produce se conoce con el nombre de hidroarsenicismo, y produce hiperpigmentación y necrosis en la piel .  Si  bien  el  arsénico  puede estar presente en agua superficial y subterránea  y  en  suelos  de  forma  natural  (debido a la composición de las rocas),  la  exposición  se  potencia  por  actividades  mineras,  industriales   o agrícolas.
Nuestro país registra altos niveles de arsénico natural en aguas subterráneas y  superficiales,   que   muchas   veces   sobrepasan   los   límites   dispuestos internacionalmente como seguros. Un ejemplo se produce en la Provincia de La Pampa donde la  concentración  natural  es  100  veces  superior  al  límite admitido por el Código Alimentario Nacional  y 500  veces  superior  al  límite fijado  por  la  OMS.  Destacamos  que  nuestro  Código  Alimentario se ha modificado  recientemente  (año  2007)  adoptando  los  valores  establecidos internacionalmente según la Organización Mundial de la Salud (OMS) que lo ha reducido a 10 ppm.
Como  ya  hemos  visto,  existe  la  contaminación  por  fuentes  naturales. Sin embargo, el desarrollo de urbanizaciones y las tecnologías desarrolladas para “mejorar”   la   calidad   de   vida   de   las   personas,   también   traen  como consecuencia   episodios  de  contaminación.  Las  fuentes  antropogénicas  de contaminación  alteran  alguno  o  todos  los  subsistemas   que   integran   el ambiente.   Industrias,   rellenos   sanitarios,   ruidos,   residuos   hospitalarios, actividades agropecuarias  o forestales, entre otras, contaminan y degradan
nuestros   recursos   naturales,   actuando   en   el   agua,  suelo,  atmósfera  y
directamente sobre la biota.
Intentemos analizar las causas y algunos daños posibles de la contaminación
en cada uno de los factores ambientales.
Contaminación por fuentes antropogénicas
3.1. Contaminación Atmosférica
Como  la  atmósfera  es  un  sistema  realmente  complejo,  las  emisiones que
producimos en ella también suelen tener consecuencias complejas. Tanto en
las ciudades como en los sectores rurales, se produce una permanente emisión
de gases  a  la  atmósfera  producto  de  la  combustión  de  motores, aparatos 
domésticos de calefacción y a las industrias.
Los gases más comunes en la contaminación atmosférica son los derivados del
carbono (CO, CO2), los derivados del azufre (comúnmente llamados SOX) y los
derivados del nitrógeno (llamados NOX). Pero junto con las emisiones gaseosas
son liberadas a la atmósfera grandes cantidades de materiales particulados;
esto es, partículas sólidas de diferentes tamaños, algunas tan pequeñas que
son capaces de introducirse por las vías respiratorias y llegar hasta los alvéolos
pulmonares,   produciendo   desde   trastornos   en   la   salud   hasta   graves
enfermedades. En la vegetación, por ejemplo, el material particulado produce
la oclusión u obstrucción de los estomas, impidiendo el intercambio  de  gases
imprescindibles para el proceso fotosintético.
Cada fuente de contaminación emite su propia mezcla de contaminantes a la
atmósfera, que son transformados, expuestos a  radiaciones y transportados
de un lugar a otro. En la atmósfera, los contaminantes también interactúan
entre sí, transformándose en complejas sustancias de diferente toxicidad. Estas
sustancias, no sólo constituyen un problema para la salud de las personas, sino
que  alteran la calidad del agua superficial y la biota, la calidad del suelo, los
campos sembrados y, como pueden observar frecuentemente, alteraciones en
los elementos culturales, como estatuas, pintura de los edificios y hasta en la
pintura de los autos.
 Si bien existen fuentes de contaminación atmosférica de carácter natural, como
el proceso respiratorio de los seres vivos que libera dióxido de carbono, o las
emisiones volcánicas que producen gases con azufre, la mayor producción de
poluentes o contaminantes atmosféricos son de carácter antrópico.
Continuando  con  las  definiciones,  los  contaminantes   que   son   liberados
directamente a la atmósfera se denominan contaminantes primarios, mientras
que cuando éstos, por procesos físicos o químicos, son transformados en otras
sustancias se llaman contaminantes secundarios. (Fig. 7).
Dióxido  de  azufre:  Se  produce  en  la  combustión  de  carbón  y  petróleo,
generalmente en la producción de papel e industrias metalíferas. Puede generar
problemas respiratorios o graves daños en los pulmones. El dióxido de azufre
es uno  de  los  principales  constituyentes  de  la  lluvia  ácida,  que   produce
importantes  daños  en  los  ecosistemas  y  en   las   ciudades   (daño   en   la
infraestructura, obras de arte como estatuas, etc.). Acidifica los cuerpos de
agua (como por ejemplo ríos y lagos) alterando el pH y produciendo daños
directos en la biota (Fig.8).
Dióxido  de  nitrógeno:  Se  produce  en  la combustión de petróleo, produce
daños   pulmonares   y   graves   enfermedades  respiratorias.  También  es  un
componente   de   la  lluvia  ácida,  produciendo  los  mismos  efectos  que  los
mencionados para el SOX.
Monóxido  del  carbono:  Se  produce  por  la   combustión   incompleta   de combustibles fósiles.  Es  letal  para  las  personas  cuando  se  encuentran  en ambientes cerrados, pues el monóxido de carbono reduce la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre y produce muerte por anoxia.
Ozono: Aunque conocemos los efectos beneficiosos de la capa de ozono que nos protege de las radiaciones UV del sol, cuando se encuentra en la parte baja de la atmósfera es el componente principal del smog fotoquímico. En ese caso puede    producir    problemas    respiratorios,    reducción    de    la    función pulmonar,  asma,  irritación  de  ojos,  obstrucción  de  nariz,  reducción  de  la resistencia a los resfríos y a otras infecciones, puede acelerar el envejecimiento del tejido pulmonar. También puede dañar la vegetación y reduce la visibilidad, pues es el responsable de la niebla fotoquímica.
Partículas en suspensión: Están formadas por polvo, humo y hollín. Provienen de  la  quema  de  leña  y otros combustibles. Sus efectos en la salud son muy variados   y   dependen   del   tamaño   de   la   partícula.   Como   observamos anteriormente,  las más pequeñas (menores de 1 nm - nanómetro-) pueden
ingresar  al  alvéolo  pulmonar  y  producir  infecciones  o  daños por bloqueo. Reducen   la   visibilidad   y   también   producen   daños   en   los  edificios  o automotores.
Plomo: Aunque no lo mencionamos anteriormente, no podemos dejar de poner unas pocas líneas sobre este contaminante. Las principales fuentes de plomo son los combustibles; afortunadamente desde hace algunos años se están produciendo naftas sin plomo. Este elemento, sin embargo, también es parte constituyente de pinturas, se utiliza en fundiciones y otras industrias. Las consecuencias de la contaminación por plomo son bastante conocidas: si la intoxicación ocurre en etapas tempranas del desarrollo (por ejemplo en niños)puede producir saturnismo, que puede producir daños en el cerebro y en el sistema nervioso. También se han demostrado problemas digestivos y no se descarta su asociación con ciertos tipos de cáncer.
3.2. Contaminación del agua
Desde los principios de la urbanización, hemos utilizados los ríos y arroyos para eliminar  nuestrosdesechos.  Si  hiciéramos  un  breve  análisis  desde  nuestra propia   experiencia,   podríamos   comprobar    que    la    mayoría    de    los emprendimientos industriales se han instalado cerca de cursos deagua donde
podían arrojar sus desechos.
Anteriormente  contábamos   con   la   natural   capacidad   de   los   ríos   de autodepurarse,  es  decir,  de  eliminar  naturalmente  los  productos   que   se arrojaban   en   ellos.   Eso  era  relativamente  cierto,  mientras  las  industrias producían productos biodegradables como por ejemplo, los mataderos que se instalaron sobre el Riachuelo en los primeros tiempos de la urbanización de Buenos  Aires  desechaban  productos  -principalmente  restos  de  vísceras de animales, sangre y huesos- que eran degradados por la acción bacteriana en el río. Lamentablemente, como podemos comprobar fácilmente, hemos superado la capacidad de autodepuración de los ríos. Y esto se debe fundamentalmente tanto a la cantidad de residuos que se arrojaron (carga contaminante) como al tipo de productos que dejaron de ser biodegradables.